Rehabilitación de vivienda en c/ Julio Cesar, Sevilla


La primera visita al lugar fue en Junio por la tarde y apenas entraba luz ni aire. Los clientes querían saber si merecía la pena comprar.
Fue un viaje en el tiempo a la Sevilla de principios de Siglo XX, donde la vivienda burguesa empezaba a definirse con fachadas clásicas, entonces modernas, y un mundo interior de minúsculos patios, herencia de su pasado árabe, esta vez sin conformar y con la única finalidad de ventilar.
          Planta estado original
 En una zona inmejorable del casco histórico y fruto de antiguas subdivisiones en apartamentos, la única vista posible de la vivienda era un balcón a la calle. Las ventanas traseras, cegadas y bloqueadas, imposibles de alcanzar.
En la mayoría de los espacios la altura, mayor a cualquier distancia, las circulaciones siempre a través de otra estancia y el baño y la cocina de otro tiempo, así como las instalaciones y el estado de paramentos y carpinterías.
Pero creíamos en sus posibilidades...
Fue necesario vaciarla, llegar a sus entrañas....hasta encontrar un lugar, con otro paisaje, esta vez interior, en el que crear una vivienda.
La extrema longitud unida a un ancho mínimo era el mayor reto para lograr el programa de usos requerido por la propiedad.
Muros desechos, vigas de madera en estado de putrefacción, tabiques desplomados y sin aislamiento con las viviendas colindantes, una ITE deficiente y vecinos con los que lidiar.
Aparecieron huecos de antiguas puertas cegadas que se incorporarían a la vivienda como parte de sus esencia constructiva a base de pesados muros de ladrillo y forjados de madera.
Fue  a partir de estos materiales originales y su manera de definir los espacios donde empezó a surgir la IDEA.
        Planta estado reformado


         Sección longitudinal
Reconstruir la estructura, eliminar lo dañado, recomponer y sanear para garantizar la estabilidad de sus elementos portantes y una vez superado esto, mantener la dignidad constructiva del edificio y crear espacios, esta vez habitables, ha sido la búsqueda incondicional de este proyecto.

Donde se perdió el "interés" por dignificar los materiales aparecieron otros nuevos a partir de aquellos originales. Los patios de ventilación se abrieron a la vivienda que estrenaba una nueva vida a través de la luz.
El resto lo hizo el programa a pesar de sus limitaciones físicas y técnicas del espacio. Cada uso encontró su sitio aprovechando cada milímetro posible. Se incorporaron instalaciones y equipos haciendo más eficiente la vivienda sin alterar la esencia del lugar.
La obra fue un desafío de encuentros y pérdidas hasta definir lo que ahora constituye ese lugar: un equilibrio profundo entre lo etéreo y la materia.